martes, 30 de diciembre de 2008

Ya se marcha...




Pocos minutos quedan para despedir este año.

Empujo esos minutos con todas mis fuerzas, pues no veo el momento para que coja las maletas y se vaya de una vez.

Este 2008 me tenía reservado muchos malos momentos que prefiero olvidar. Así que abro mis brazos para recibir calurosamente el 2009.

No creo en los cambios radicales, todo seguirá igual, pero tengo la esperanza de llenar este año de risas, calor, abrazos y besos, momentos felices y sobretodo de mucha salud.



Feliz salida y entrada de año.



jueves, 18 de diciembre de 2008

Felicitaciones

Os he preparado una cosilla.

Pinchad Aquí

martes, 16 de diciembre de 2008

Atardecer

Ayer tarde al salir de casa vi un cielo precioso. Salí corriendo al paseo marítimo pensando que podía ser una buena ocasión para estrenar mi regalito de reyes que este año vino muy adelantado.




Me encanta la fotografía y hace mucho que estaba detrás de una réflex.

Apenas la domino en manual, pero para hacer fotos en automático ya tengo la compacta.

Más o menos salieron decentes, aunque para mi gusto con poca luz.

Espero que no seáis muy críticos conmigo. Que soy novata eh.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Invierno


Parece ser que este fin de semana va a ser lluvioso y frío, muy frío. Siete grados para los del norte seguramente no es nada, pero aquí por el sur no estamos acostumbrados.
Las manos las tengo congeladas y los dedos parece que se quejan cuando tecleo. Reconozco que soy bastante friolera, y que cuando me acuesto, apenas me puedo mover en la cama entre las mantas y el edredón que tengo encima. Aún así, me gusta sentir el frío y ver el color de mis mejillas cuando salgo a la calle.
Usar guantes, bufanda y sentarme frente a una chimenea con un buen café caliente y la mejor de las compañías.
Me gusta ver el vaho que desprende mi boca cuando saludo por la calle y pararme a contemplar los escaparates repletos de gorros y abrigos.
Me gusta el olor a castañas que se escapa de los pequeños puestos mientras camino despacio escuchando el crepitar de las hojas ocres bajo mis pies.
Muchos odian esta estación del año, pero a mi me gustaría que siempre fuera invierno.

Imagen: Sisley Louv

lunes, 8 de diciembre de 2008

El carrito de la compra



Normalmente suelo ser una persona que intenta ser agradable con los demás y si tengo un mal día no dejar que los que me rodean sufran mi estado de ánimo. Lo malo viene cuando son ellos los que le ponen a una de mala leche. Precisamente ayer fue el caso.

Una de las tareas que más pereza me produce es hacer la compra; aguantar las colas y buscar aparcamiento me desespera.

El caso es el siguiente: después de cargar en el coche la compra, me dirijo a dejar el carrito, cuando detrás de mí, oigo una voz masculina que me dice a medio grito que no coloque el carro. Yo me detengo y me giro, y de la nada aparece un señor bajito que agarra el único carro que quedaba libre (donde yo tengo que poner el mío para recoger mi eurito) y me dice que no tiene cambio y que coloque mi carro en otro sitio. En ese momento me quedo bloqueada pensando que el muy capullo me va a hacer ir a otro lugar a dejar el carro si quiero mi moneda.
Le explico lo mejor que puedo armándome de paciencia que llegué antes y que si no tiene moneda que cambie, pero nada, todo inútil porque había agarrado el carro libre y casi se lo llevaba. Así que sin otra opción le solté que si era consciente de que le había hecho un favor. Pues no sólo le molestó, sino que se inventó que ese carro se lo habían dejado ahí para él. Acto seguido desapareció soltando lindeces por la boca.

No podría contar aquí los recuerdos que me vinieron a la mente de la pobre familia del susodicho espécimen mientras cruzaba el parking para colocar el carro.

Ejemplos como éste o cuando se me cuela alguien en una cola ,y por no liarla me callo, hace que me de cuenta de lo poco asertiva que soy.

Seguro que como yo hay mucha gente y ya va siendo hora de que podamos defender nuestros derechos sin tener que agredir o ser agredidos.