miércoles, 23 de diciembre de 2009

No quisiera...


Que entre tanto jaleo que vivimos estos días tan señalados, se me pasase la ocasión de felicitaros a todos y cada uno de los que os pasáis por aquí.

Ojalá que estas fiestas vengan cargaditas de risas y abrazos.

¡Felices Fiestas a todos!

pd: Marta, Amparitou, India, voy ya preparando el dulce.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Pompeya


Me resulta complicado en unas líneas poder resumir lo que significó para mí la visita a Pompeya que hice hace unos años.
Cuando entré por sus puertas me quedé fascinada con una ciudad muy pero que muy bien conservada después de que fuese arrasada y enterrada por la lava del Vesubio en agosto del 79 d.c.
Sus calles están casi intactas, con elevadas aceras y las marcas de los carros que por ellas pasaban. Al igual que las casas, muchas decoradas aún con pinturas en las que se pueden observar escenas muy hermosas. Y mosaicos, como el del famoso perro a la entrada de una de las mas ricas de la zona, cuyo lema “Cave Canen”, tenía como misión preservar la vivienda.
La muerte de sus habitantes se produjeron por asfixia, quemaduras, choques de piedras... y resulta impresionante ver los moldes de los pompeyanos muertos por el fuego (mujeres embarazadas, niños, caballos…) creados a partir de la inyección de yeso en las oquedades en las que se encontraban sepultados, desaparecidos por el paso de tantos y tantos años.
Cuando vas a Pompeya es como si el tiempo retrocediese. Es una cuidad que despertó completamente mi interés ya que podemos contemplar con bastante precisión lo que era la vida cotidiana esa cuidad romana, en la que se conservan tanto sus espacios públicos como privados.
Si queréis haceros una idea de la vida y de cómo fue su destrucción os recomiendo el libro de Robert Harrys: Pompeya, que a pesar de que se hace un poco pesado al principio, luego va creciendo en interés y recrea de una manera muy real como sucedió todo.

martes, 8 de diciembre de 2009

Se desarmó el Belén


Hoy ocho de diciembre, día de la Inmaculada Concepción (y ya que estamos felicito a las se llamen así), la tradición dice que es el momento de proceder a la decoración navideña de hogares y lugares varios.

Aprovechando la inauguración de una macro tienda de chinos en la que hay de todo lo habido y por haber, me agencié un arbolito la mar de cuco para entretenerme por la tarde en montarlo.

Después de mucho buscar por la casa, encontré por fin el portal de belén comprado años ha, en esta ocasión en las antiguas tiendas de todo a cien. Como se puede comprobar, no escatimo en gastos en cuanto a decoración navideña se refiere.

Os enseño una fotito de la estampa navideña en cuestión, recién sacadita y colocada de la caja. Sí, ya sé que pensáis que es cutre, pero no se le puede pedir más a los 12 euros que creo que me costó.



Entre esta foto y la siguiente, es evidente que ha pasado algo.


Simple y llanamente es el tsunami que tengo en casa por lorita.




A Tica no le ha gustado nada el escenario y lo ha dejao patente.
De momento al árbol no se ha acercado, por lo que intuyo que le ha molado mucho.
En fin, intentaré que las figuras se mantengan como deben estar el mayor tiempo posible.


Con lo buena que parece...